Las sesiones son encuentros uno a uno donde trabajamos
lo que hoy te está dificultando avanzar:
– emociones que te desbordan –
– patrones que se repiten –
– inseguridades que paralizan –
– vínculos que desgastan –
– decisiones que te generan ruido interno –
No venís a “arreglarte”.
Venís a entender qué te pasa, a ordenarlo, y a moverte desde un lugar más propio.
Atravesando este proceso vas a lograr:
Tomar decisiones sin tanta confusión ni culpa.
Reconocer tus límites y sostenerlos.
Identificar tus patrones y evitar repetir historias.
Bajar la ansiedad en vínculos exigentes.
Escucharte antes de reaccionar en automático.
Sentir más seguridad en tus movimientos y elecciones.
No se trata de cambiar de un día para el otro, sino de recuperar presencia, paso a paso.
¿Cómo se vive este proceso?
Llegar a una sesión no siempre significa tener todo claro.
Muchas veces se llega con sensaciones mezcladas, cansancio, enojo, dudas
o una incomodidad difícil de nombrar.
A lo largo de los encuentros, el trabajo no es forzarte a cambiar,
sino empezar a mirar con más claridad lo que hoy te está condicionando:
cómo te hablás, cómo reaccionás, qué repetís, qué evitás.
Sesión a sesión, ese ruido interno empieza a ordenarse.
No porque los conflictos desaparezcan,
sino porque podés comprenderlos mejor y elegir cómo posicionarte frente a ellos.
El proceso no busca respuestas rápidas,
sino movimientos posibles, sostenidos y propios,
que puedas llevar a tu vida real.
En cada encuentro vas a entender
lo que te pasa, a mirar tu historia
con respeto y a construir movimientos
que puedas sostener en tu vida real.
Vamos a trabajar desde
la psicología clínica, la mirada vincular
y el Método A.M.A – un camino propio que integra lo emocional, lo cognitivo y lo corporal -.
Acá no hay fórmulas mágicas.
Hay transformación consciente
y con propósito.
Modalidad: online.
Duración: 50 minutos.
Frecuencia: semanal.

Preguntas Frecuentes
No. Vamos a comenzar desde dónde te encontras y lo que precisas trabajar.
Nada en especial. Solo un espacio tranquilo donde puedas hablar sin interrupciones.
No hay un número fijo. Lo definimos según tu proceso y cómo te vas sintiendo.
Podés hacerlo cuando lo necesites. Lo ideal es avisarlo para cerrar el espacio de forma cuidada y revisar qué te llevás del recorrido hasta ese momento.
